El beso descrito como el acto de tocar algo con los labios, generalmente a otra persona, es una instintiva forma de demostrar afecto y se da por primera vez de la madre hacia su hijo.

Varias son las interpretaciones que tratan de dar con el origen del beso, en el impulso de succión del bebé, las tendencias canibalísticas (el mordisco amoroso), o la costumbre de tribus primitivas de olfatearse y olerse.

Besar es todo un arte, pero también tiene su propia ciencia. Se llama filematología, y las últimas investigaciones en esta disciplina revelan que intercambiar saliva nos ayuda a escoger la pareja más adecuada.

Se habla también de que su origen se remonta hasta el hombre del Croman, cuando la mujer del Cromañón alimentaban a sus crías masticando la comida hasta hacerla puré que luego pasaba de su boca a la de su pequeño.
Otros datos históricos acerca del beso, especifican que fue hasta el siglo VI cuando éste ya no solo era una muestra de afecto entre madre e hijo sino también entre los adultos, que luego se extendió por Europa y casi todo el mundo.


El Kamasutra por su parte describe tres clases de besos: el nominal, en el que los labios apenas se tocan (lo conocemos como Piquito); el palpitante en el que se mueve el labio inferior, pero no el superior (en nuestro país se conoce como Jamón); y el beso de tocamiento, en el que participan labios y lengua (Beso Francés, en nuestro país se conoce como Latazo).


Pero viendo del Beso de forma científica y haciendo un análisis exhaustivo, ¿Cuántas bacterias compartimos cuando nos damos un beso?
Para las parejas besarse en la boca es una manera de expresarse amor, pero lo que quizás ignoran es que con un sólo beso de diez segundos también pueden compartir hasta 80 millones de bacterias.
Esa es la conclusión de un estudio realizado por científicos de la Organización para la Investigación Científica Aplicada (TNO), de Holanda.

Con la boca siendo la anfitriona de más de 700 variedades de bacterias, la microbiota oral también parece estar influida por las personas más cercanas a nosotros.

Los investigadores examinaron a 21 parejas y encontraron que, entre aquellas que se daban nueve besos cada día, la microbiota salival se volvía similar.

Los científicos holandeses tomaron muestras de bacterias de la lengua y la saliva de las 21 parejas antes y después del beso de diez segundos.

Después de un beso íntimo, los investigadores encontraron que la cantidad de bacterias probióticas en la saliva del receptor se triplicaron y calcularon que se transfirieron un total de 80 millones de microorganismos durante diez segundos.

En mi opinión no pienso dejar de besar a nadie, porque aparte de transmitir bacterias, también transmitimos amor, afecto, cariño, pasión, lujuria, la sensación que da un beso y en especial si sentimos afinidad por la pareja no puede observarse con microscopios, y probablemente sea objeto de muchos estudios sin dar a ciencia cierta con su significado.
¿y tu como besas?

 

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